20
años no son nada. Y lo son todo. Son dos décadas, dos decenios. 20 años son
proyectos y algún que otro recuerdo. 20 años son solo palabras…o son algo más
que eso…
La vida es como el equilibrista de circo. Cuando eres joven no te da miedo, coges la vara y hacia adelante. A comerte el mundo. Luego, conforme adquieres compromisos la vara pesa más, necesitas que el cable sea más grueso y que haya una red debajo. Pero eso lo haces a costa de renunciar a ciertas libertades y a alguno de tus sueños. Entonces tienes que llegar a un pacto. Un pacto entre lo que eres, lo que siempre has soñado ser y lo que realmente puedes llegar a ser.
lunes, 10 de febrero de 2014
lunes, 20 de enero de 2014
descompre(n)sión
Hay
noches en que me falta el aire. Despierto en mitad de una inspiración infinita
que nunca acaba -y no sé si quiero que acabe-…
miércoles, 8 de enero de 2014
el buen combate
A veces me duelen los sueños. Los que se
marcharon, los que ya no tengo. Los que ya no encuentro más que escondidos
en algún viejo cuaderno, esperando a que les quite el polvo. Esperando...
domingo, 29 de diciembre de 2013
13 mil gracias
Llega un día en que te das cuenta que no
estás solo. Y que no vas a estarlo -por mucho que algunos te empujen escaleras
abajo-. Y notas el calor de los abrazos. De los que vienen de cerca -casi
obligados e involuntarios-, y de los son más lejanos. Los que te llegan al alma
sobre todo en este tiempo en que nos obligan a transitar por los peldaños del fracaso…
lunes, 23 de diciembre de 2013
kafka en España
Un día me levanté y no entendía nada. Absolutamente
nada. El mundo -mi mundo- había cambiado de la noche a la mañana. Me despertó
un terremoto, que me hizo caer de la cama. Y todavía aturdido me asusté cuando
vi que lo que temblaba era el cielo. Mi cielo. Mi alma. Y me acordé de Franz Kafka...
jueves, 12 de diciembre de 2013
sangre en las calles
Hay gente miserable. Mucha. Que siguen
máximas y pensamientos miserables. Como una que dicen que rige a los
mercados y a algunos hombres acaudalados: “Cuando veas sangre en las calles, es tiempo de comprar propiedades”. La escuché el otro día en una película de estas
norteamericanas -insustanciales-. No creí que fuera cierta hasta que la busqué.
Y existe la frase. Y existe la gente miserable.
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