Hay días que amanecen grises, aunque el sol brille en la ventana. Aunque te llegue el rumor -algo difuso- de un mar que parece en calma. Aunque oigas trinar a los pájaros que simplemente cantan y cantan. Y rebuscas en los bolsillos -y en la paleta- los colores que te ayuden a cambiar la luz de la mañana...