A veces me duelen los sueños. Los que se
marcharon, los que ya no tengo. Los que ya no encuentro más que escondidos
en algún viejo cuaderno, esperando a que les quite el polvo. Esperando...
La vida es como el equilibrista de circo. Cuando eres joven no te da miedo, coges la vara y hacia adelante. A comerte el mundo. Luego, conforme adquieres compromisos la vara pesa más, necesitas que el cable sea más grueso y que haya una red debajo. Pero eso lo haces a costa de renunciar a ciertas libertades y a alguno de tus sueños. Entonces tienes que llegar a un pacto. Un pacto entre lo que eres, lo que siempre has soñado ser y lo que realmente puedes llegar a ser.
Mostrando entradas con la etiqueta Buen Combate. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Buen Combate. Mostrar todas las entradas
miércoles, 8 de enero de 2014
Suscribirse a:
Entradas (Atom)