jueves, 12 de diciembre de 2013

sangre en las calles


Hay gente miserable. Mucha. Que siguen máximas y pensamientos miserables. Como una que dicen que rige a los mercados y a algunos hombres acaudalados: “Cuando veas sangre en las calles, es tiempo de comprar propiedades”. La escuché el otro día en una película de estas norteamericanas -insustanciales-. No creí que fuera cierta hasta que la busqué. Y existe la frase. Y existe la gente miserable.

sábado, 30 de noviembre de 2013

despedirse con dignidad


Nunca es fácil decir adiós. Saber cuándo y cómo ha llegado el momento de bajar el telón. Despedirse no más. Cerrar una etapa, cerrar un proyecto. Despedirse con dignidad. Sobre todo cuando te echan a patadas, como a un perro…

jueves, 21 de noviembre de 2013

es por tu culpa, imbécil!!


No basta con ganar, hay que humillar. No basta con derrotar, hay que aniquilar las esperanzas -también los sueños, también los deseos-. No basta con llevar a la ruina económica a miles y miles de personas, hay que acabar también con su dignidad. Hay que demostrar quien manda, anular la autoestima. Que nadie dude que no somos iguales. Hay que invalidar esa incómoda utopía…

sábado, 9 de noviembre de 2013

el veritable deute de RTVV


Diuen que RTVV -Canal 9 i Ràdio Nou- no són viables. Discutible. Molt discutible. Asseguren que és insostenible. Que s’han de tancar. I que això és innegociable. Una demostració del que és una clara absència de voluntat de diàleg, característica que solen tindre els governs que volen ser democràtics. Diuen que no podem assumir una televisió i una ràdio pública amb 1.600 treballadors. Parlem-ho. Però no obviem la realitat...  

martes, 15 de octubre de 2013

compartir las miserias


Cuando vienen mal dadas es cuando de verdad se ve como eres. Como somos. Como respondes, como sientes, como defiendes lo que tienes. Como atacas -como arañas si hace falta-. Como compartes, como entregas, como ayudas. O como engañas, como difamas y como abarcas como un sátrapa...

martes, 1 de octubre de 2013

una pizca de sal


De vez en cuando se te aparece un trozo de vida. Sin darte apenas cuenta, entre rutina y rutina. Se asoma, sin querer, por el bolsillo. Como un aviso, como una pequeña señal, como un recordatorio de que está ahí, al alcance de la mano, esperando a que la atrapes. Esperando a que le eches sal, aunque sea solo una pizca...