La vida es como el equilibrista de circo. Cuando eres joven no te da miedo, coges la vara y hacia adelante. A comerte el mundo. Luego, conforme adquieres compromisos la vara pesa más, necesitas que el cable sea más grueso y que haya una red debajo. Pero eso lo haces a costa de renunciar a ciertas libertades y a alguno de tus sueños. Entonces tienes que llegar a un pacto. Un pacto entre lo que eres, lo que siempre has soñado ser y lo que realmente puedes llegar a ser.
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lunes, 6 de octubre de 2014
estaciones
Ahora siento el vacío de nuevo. Ahora que de vez en cuando llueve -o al menos lo intenta-. Ahora que el agua ha vuelto. Ahora que el otoño avanza. Ahora que las hojas se acaban. Algunas, para renacer más tarde.
jueves, 6 de marzo de 2014
el reloj dormido
Tengo
un reloj dormido que anda algo equivocado. Tengo un ombligo perdido y un laberinto en
los párpados. Tengo un corazón desnudo que a veces se despista cuando intenta
dar las horas. Y a las nueve son las cinco. Y a las cinco son las cuatro...
sábado, 26 de enero de 2013
el reloj del tiempo
Hace una semana que se paró mi reloj. Se quedó sin pulso el jueves pasado. A las 19:35, para ser más exactos, cuando llegó el silencio después del abrazo. Y fue instintivo...
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