La vida es como el equilibrista de circo. Cuando eres joven no te da miedo, coges la vara y hacia adelante. A comerte el mundo. Luego, conforme adquieres compromisos la vara pesa más, necesitas que el cable sea más grueso y que haya una red debajo. Pero eso lo haces a costa de renunciar a ciertas libertades y a alguno de tus sueños. Entonces tienes que llegar a un pacto. Un pacto entre lo que eres, lo que siempre has soñado ser y lo que realmente puedes llegar a ser.
Mostrando entradas con la etiqueta primavera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta primavera. Mostrar todas las entradas
miércoles, 16 de enero de 2013
frío (sin brillo)
Me gusta el frío. Y el invierno. El viento en la cara de una mañana de enero. El vaho en los ojos y el dolor de los dedos. La escarcha en la tierra, los charcos con hielo y la nieve a punto de caer desde el cielo. Gris, plomizo, infinito, desierto...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)