La vida es como el equilibrista de circo. Cuando eres joven no te da miedo, coges la vara y hacia adelante. A comerte el mundo. Luego, conforme adquieres compromisos la vara pesa más, necesitas que el cable sea más grueso y que haya una red debajo. Pero eso lo haces a costa de renunciar a ciertas libertades y a alguno de tus sueños. Entonces tienes que llegar a un pacto. Un pacto entre lo que eres, lo que siempre has soñado ser y lo que realmente puedes llegar a ser.
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miércoles, 2 de enero de 2013
más sobre la suerte
Ya estamos en el 2013. Y no me ha cambiado la suerte. Creo. Espero. Me ha cambiado en algo la concepción de la suerte. Tiene un punto perverso...
lunes, 31 de diciembre de 2012
y para el 2013 qué?, ¿suerte?
Cada cambio de año es lo mismo. Deseos, propósitos y retos -incumplidos luego, claro, pero de momento nos los creemos-. Somos tan ingenuos y tan absurdos que pensamos que el simple hecho de que suenen doce campanadas y nos tomemos doce uvas nos va a cambiar la vida...
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