sábado, 30 de noviembre de 2013

despedirse con dignidad


Nunca es fácil decir adiós. Saber cuándo y cómo ha llegado el momento de bajar el telón. Despedirse no más. Cerrar una etapa, cerrar un proyecto. Despedirse con dignidad. Sobre todo cuando te echan a patadas, como a un perro…

Conocía el final -conocíamos todos el final- de RTVV. Pero creo que nadie sospechaba una vergüenza de tal dimensión. Ese esperpento que habla a las claras de la improvisación, del desconocimiento, de la falta de criterio de todos -de todos- los que han participado en la decisión de cerrar RTVV. Y la evidente falta de sentido democrático. Con nocturnidad, alevosía, con ordenes judiciales, con policías. También con antenistas 'muy dignos' y muy dignos compañeros.

No lo sospechaba, pero ya el jueves por la tarde me resistía a marcharme de la radio. Llevaba allí desde las 9 de la mañana. Había sido ya un día emotivo con la asamblea a primera hora con los compañeros afectados por el ERE. Después de hacer el último Grada Nou Valencia, después de dejar grabado por la tarde el último programa para el fin de semana -ese Sense Límits que no llegó a emitirse, lo tengo por aquí guardado- me quedé un rato más por la radio, deambulando. Quería despedirme de los espacios de la que había sido mi casa durante 14 años. De pequeños rincones, de pequeños objetos como esa “revox” que ahora ya casi nadie conoce. Pensaba, inocente, que más adelante habría momento para decir adiós a los compañeros. 




Compañeros de batallas y compañeros de encierro. No me tocaba trabajar esa noche en La Taula Esportiva -el programa con más oyentes de la casa- pero me quedé. Podía ser la última. El pleno extraordinario del Consell nos había puesto en alerta. Después de seguir la retransmisión del partido de fútbol del Valencia CF y mientras Montalt, Marco y Rovira estaban en directo, me dediqué a recibir y acompañar a los oyentes -cientos en los últimos días- que querían asistir en directo al programa. Asistieron a una noche histórica. A una vergüenza histórica.

Pasadas las 23:30 se publica en el DOCV el decreto donde se ordena el cierre. Podía ser en cualquier momento. Y fue a las 23:49. Hablaban Manolo Montalt y Gonzalo Blanes. El técnico José Navas dio la voz de alarma: “Esto no está sonando”. Fuimos rápidamente a comprobarlo a un aparato de radio: Silencio. Ràdio Nou ha muerto.


(imatge de José Pascual Baviera @MadJusterini)


Ultima hora d'emissió de la Taula Esportiva

Abertis había cortado la señal. Pero como a los moribundos, aún quedaba un poco de aliento. Tras la confusión inicial, tras la revolución en las redes sociales de los miles y miles -y miles- de oyentes comprobamos que la emisión seguía en internet. Seguimos. Y con la mayor dignidad posible La Taula llegó a su hora. A la una. A esa hora en que “acaba la Taula, comença la nit”. Una noche que iba a ser muy larga.

Apenas 4 ó 5 trabajadores estábamos dentro de la radio -además de esa docena de oyentes-. Tras conocer el cese de las emisiones llegó -y entró- Yolanda Damià, compañera de deportes que vive muy cerca, en el Cabanyal. Llegó César Sánchez -jefe de los técnicos- y ya no pudo entrar. La seguridad tenía orden de no abrir las puertas a nadie. A nadie. 20 años viéndonos las caras todos los días para ahora ser desconocidos. “Me han dicho que no pase nadie. Y cuando os vayáis pongo el candado y cierro”. No quedaba otra opción: no nos vamos.


 


Llegó Alex Sanjaime, llegó Josep Rodríguez, llegó, llegó y llegó más gente. Y llegó la policía. Un Nacional y un agente autonómico que dieron soporte a la persona de seguridad. No podía pasar nadie. Costó convencerlos para que dejaran entrar a Albert Vicent y Manel Castañeda, miembros del Comité de Empresa, que en seguida se hicieron cargo y empezaron a coordinarnos. Ya eramos 8. Y en la puerta, al otro lado del cristal cada vez más compañeros. 10, 15, 20, 30, 40… separados por medio metro -por una ridícula puerta de cristal- y por la ausencia de dignidad de los que no entienden más que de decretos de urgencia y de aprobación de leyes con lectura única -también de recortes, también de sobres-. 




Así estuvimos 3 horas. Intentando hacer ver a la policía que los compañeros solo querían entrar a decir adiós a su otra casa, recoger las cosas, los objetos personales. “Los compañeros sólo quieren despedirse” les decíamos. “En el peor de los casos pasar juntos el mal trago de ver como se corta la emisión de la tele. Sólo es eso”. El policía miraba, dudaba y desconfiaba. “Tengo que hacer una llamada”. No había manera.

Esperaba, nos decía, la llegaba de un mando con capacidad de decisión. Como si fuera el 23-F. Lo que llegaron fueron refuerzos de la Policía Nacional. Siete zamarros que sin hablar se plantaron en la puerta de la radio, haciendo más grande la brecha entre compañeros. Como si fuéramos delincuentes. Alguno de esos Nacionales debía de tener vergüenza de lo que hacía porque se tapaba la cara. Nosotros íbamos a descubierto. Era una provocación innecesaria. 


El propio agente Nacional que estaba desde el principio bajaba la mirada, casi pidiendo perdón, como diciendo “esto no era lo que esperaba”.

Si la Policía Nacional hubiera preguntado antes de venir les hubiéramos podido decir que hubo momentos en que la puerta corrediza estaba abierta y nadie quiso entrar. Aquello no era un asalto. Que los compañeros podían haber accedido por las puertas de emergencia que teníamos opción de abrir desde dentro. Pero nadie quería entrar por la puerta de atrás. Había que hacerlo por delante, por la puerta grande. Tenían -teníamos- derecho. Así lo hicimos. Y así salimos, también por la puerta grande.  

La excusa para entrar fue cuando llegaron los correos. A las 03:04 se recibieron los primeros. Ya tiene cojones comunicar de madrugada un permiso retribuido. “Los compañeros tienen que entrar a recoger su correo” le dijimos a los agentes. “Estáis conculcando sus derechos”. Dudas, llamadas y nervios. Al final deciden que entren los trabajadores de dos en dos, escoltados por la policía a recoger el email y sus pertenencias. Fueron torpes hasta para eso. Ninguno de sus superiores les advirtió que desde casa también podíamos descargar los correos. Eso ahora era los de menos. Estábamos dentro.

Poco a poco fueron accediendo todos los compañeros. Primero siguiendo los turnos y luego ya sin freno. Supongo que vieron que no rompíamos nada y no había ningún peligro de que siguiéramos en la radio. El policía nacional comprendió que al principio le decíamos la verdad: Sólo queríamos despedirnos. Y hacerlo con dignidad. “Sois gente normal” llegó a decirnos. No te jode. No sé si otros pueden decir lo mismo. 

Hubo lloros, hubo abrazos, hubo risas y algunas fotos. Solo faltó que el policía nos la hubiera hecho a todos -cerca estuvo-. Hubo también aplausos para aquellos compañeros que se iban incorporando, pasadas las cuatro, pasadas las cinco, pasadas las seis, pasadas las siete, pasadas las ocho... Algunos -Mayte Serra o Laura Blanch- con cruasanes, bollos y con barras de pan bajo el brazo. Qué grandes.




Hubo también tensión viendo Canal 9 -juntos desde informativos- cuando la policía intentaba acceder al control central para cortar la señal de la tele. Y más aplausos cuando no podían. Y seguíamos. Aunque solo fuera un rato. Hubo también emoción viendo como accedía al plató de la tele Beatriz Garrote para hablar de las víctimas del accidente del metro. Y más aplausos cuando Paco “el Telefunken”, el antenista de Gata de Gorgos, dijo que no quería ser el verdugo. “Telefunken, Telefunken…” fue el grito espontáneo. Cuanta dignidad en la gente del pueblo. Mucha más que en los despachos.




La derrota estaba clara, pero teníamos que despedirnos con la cabeza alta. Y con dignidad. Ya hacía unas horas que Ràdio Nou había muerto, pero queríamos darle el entierro que merecía. No queremos irnos, pero si hay que hacerlo nos vamos luchando, hasta el final.

Encendimos otra vez la radio. No podía ser Ràdio Nou que la señal estaba cortada, pero podíamos utilizar Si Ràdio, el segundo canal. Otra frecuencia, pero el mismo mensaje. Seguimos. Nos organizamos rápido, en equipos de trabajo, con fuerzas renovadas y una idea muy clara: nos despedimos con dignidad. Hubo dudas también cuando el Consell amenazaba con penas de cárcel. “Lo hacemos todos”. Y todos adelante.

Poco antes de las 10:00 la radio estaba de nuevo en el aire. Jordi Cabezas y Majo Castillo abrían la emisión. Me daban paso para que les contara como había sido el corte de la señal en medio de La Taula Esportiva. Fueron mis últimas palabras en esta radio. Aún las recuerdo. 

Admiro profundamente a muchos de mis compañeros. A los que están y a los que han estado. A los que se fueron y a los que regresaron y tuvieron ayer la oportunidad de volver a estar en su radio. Y despedirse con dignidad.

Así lo hicimos cerca de las 12:30. La tele ya estaba en negro después de la orden judicial que autorizaba el corte de la señal por parte de los liquidadores -qué oficio, Dios mío!-. Y que vergüenza más grande. Quedaba la señal de Si Radio. Y dos alternativas seguir hasta que vinieran o despedirnos con un mensaje muy claro: Tornarem. 

Entramos todos al estudio, unas 50 personas, apelotonados. Cedimos la palabra a los más veteranos: Jaume Muñoz e Isabel Gimeno. Y mientras sonaba Obrint Pas o el Tio Canya, dijimos adiós a 24 años de emisiones. Con alguna lágrima pero con la cabeza bien alta.


video
video


Nunca es fácil decir adiós. Gracias a todos a los que lo hacéis más llevadero. Con vuestro apoyo, de cerca o de lejos -gracias tuiteros-. Con vuestro respeto o con vuestro silencio. 

Hace tiempo que un buen amigo -Sergio- me dice que el miedo acabará cambiando de bando. En eso andamos. 







24 comentarios:

  1. Qué emocionante entrada. Con la cabeza bien alta siempre. Volveremos.

    ResponderEliminar
  2. Respuestas
    1. Gràcies. Simplement estava allà i havia de contar-ho

      Eliminar
  3. y ahi estaremos, esperandoos. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Otro abrazo para ti. Gracias por la espera. Y por darnos fuerzas para afrontar esta travesía.

      Eliminar
  4. Seguro que muy pronto estáis ahí otra vez en las ondas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero que sea como dices. Y sobre todo espero que sea en la ràdio pública valenciana. Que volvamos o que al menos otros tengan la oportunidad darle vida.

      Eliminar
  5. Sou molt grans, tingueu per segur que tot el poble valencià està amb tots vosaltres, sou la nostra veu, i vos esperem de tornada més prompte que tart. Una abraçada molt forta,

    Un valencià que s'ha criat amb vosaltres.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Moltes gràcies pel comentari i pels ànims. La veritat és que dins de la dificil situació que ens toca passar som un privilegiats per poder rebre el suport i el calor de tantes persones. Gràcies. I no oblides que des de l'altra costat de la ràdio nosaltres també ens hem criat amb vosaltres.

      Eliminar
  6. Emocionantes palabras Gonzalo. Así como ésta ha sido la crónica de una muerte anunciada, ahora se convierte en la crónica de un retorno esperado. Mucha suerte y animo para ti y para tus compañeros. Un gran abraç.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gràcies Pepe. Desearía poder escribir la crónica del regreso, aunque ahora lo veo como una utopía. Gràcies pels ànims. Abraçada frota amic.

      Eliminar
  7. No puedo llegar a comprender todavía. Como usuario, como ciudadano, ni como amigo.
    Estoy convencido que volverá, que volveréis y en casa seguiremos demandando. Pero también espero que las cosas sean diferentes, que la política no tenga cabida, porque pienso que la culpa de todo ha sido los intereses políticos de unos y otros. Gon, creo que unos y otros, tienen culpa de lo que estamos padeciendo la sociedad, Todos los políticos tienen culpa, todos, y así lo estamos pagando. El rédito a ganar por hacer, o no hacer, por apoyar o no apoyar, no tienen vergüenza ninguno, es más importante la foto ...
    Jo, leyéndote me acuerdo de las visitas hechas a la radio, o de las entradas, del aniversario de la taula ... Había muchas cosas bien hechas.
    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bravo Gonzalo. Habéis demostrado hasta el último momento vuestra profesionalidad.

      Eliminar
    2. Gràcies Paco pels ànims. És una llàstima la veritat perque com diu s'havien fetes motles coses bé (algunas altre també malament, ho hem de reconéixer), però ara no hi ha res. Gràcies pels ànims. Anem parlant amic.

      I Gràcies també puloa. Por todo.

      Eliminar
  8. oleeeeeeee y oleeeeeeee

    ResponderEliminar
  9. Que grans Gonzalo. anim a tots. i a tots.els critiquen als periodistes de no alçar la veu abans, dirlos que es molt facil parlar quan lo que no esta en joc es el teu jornal. a vore que haveren fet ells. Una abraçada i fins prompte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gràcies pels ànims i pel suport. I en relació al que dius dels periodistes dir dos coses: em quede amb el que va comentar Xavier Borràs a una xarrada que ferem a Rocafort. Dels periodistes de RTVV diferenciava entre els que havien col.laborat activament amb la manipulació assumint càrrecs i directrius (amb augment de nòmina) i d'altra banda els que es limitaven a complir les ordres. Són dos plànols diferents. Que se podia haver alçat la veu? Sí, com també es pot alçar a la resta de mitjans que tenen altres interessos empresarials o publicitaris i els toca seguir les directrius que marquen els seus propietaris. Sempre ho he dit. Al periodisme no existeix l'objectivitat perque tots els MMCC tenen condicionants i cada periodista té la seua visió subjectiva. El que ha d'existir és l'honestedat. I amb això tinc la conciència molt tranquil.la.
      En fi, altra abraçada ben forta i gràcies.

      Eliminar
  10. Muchos ánimos.!!

    Cada día que pasa, cada noche en silencio (y ya van tres) siento más vuestro adiós, mis diales tanto en radio como en TV seguirán esperando vuestra vuelta, y por eso de vez en cuando vuelvo a ponerlos, esperando que de repente aparezca tu voz, o la de rovira, o la de folgado, la de manolo, la de yolanda o incluso la de Toni alegre y su villareal .

    Porque a pesar de tener 45 años todavía sigo confiando en el triunfo de los buenos, en la vuelta de la justicia y en que volváis a ocupar ese vacío en el que nos han dejado.

    Un fuerte abrazo y mucho ánimo

    Chema Lamirán
    Oyente de la Taula TODAS las noches, del Partir de R9 en directo desde el campo y de Grada Nou tanto de mañana como de tarde cuando mi trabajo me lo permitía.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Chema, gràcies pel missatge i pels ànims. I per haver-nos seguit de forma tan fidel tots estos anys. Nosaltres també vos tirem a faltar. I m'agradaria pensar que és cert aallò que dius del triomf dels bons. Això espere.

      Eliminar
  11. Dicen que las palabras con Palabras, tambien dicen que el orden de los factores no altera el producto.
    Pero en este caso tiene igual, ya que da igual donde pongas a los politicos , que sean de derechas que de izquierdas todo va igual.
    Da igual que tengamos unos politicos de MIERDA, que estemos en una sociedad de MIERDA por culpa de los politicos.
    EN LAS PROXIMAS ELECCIONES , NO VETEMOS A NADIE, Y A VER COMO GOBIERNAN.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé que dir-te exactament. I no sé si els preocupa que la gent passe de les eleccions i que l'abstenció arribarà al 40% o 50% per cent. Als EEUU han arribat a tindre un index d'abstenció superior al 50% i continua presentant-se com una de les grans democràcies.

      Eliminar
  12. Gonzalo, continuad luchando porque esta batalla se perdió, pero la guerra todavía no ha terminado...
    Ánimo y continuad peleando por lo que es vuestro y nuestro. RTVV está "de permiso retribuido", pero que yo sepa, no está ni finiquitada ni vendida. Hay que hacer lo que haya que hacer para que ninguna de estas cosas llegue a ocurrir, así que mucho ánimo y a intentar revertir la situación hasta el final, que todavía hay esperanza!
    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por el mensaje y por los ánimos. Seguiremos luchando porque la última palabra aún está por escribir. Y el 2014 vendrá lleno de victorias judiciales. #RTVVtornarà

      Eliminar